ROOIBOS

Es una planta de origen sudafricano cuyo nombre en idioma afrikáans significa arbusto rojo y se pronuncia «roibos». Es muy popular debido al uso que se hace de sus hojas en preparaciones como infusiones. También se le conoce como té rooibos o té rojo sudafricano pero no debe confundirse con el té rojo porque no proviene de la planta del té. Su nombre científico es Aspalathus linearis.  No contiene teína.
Las hojas del árbol se dejan oxidar al sol y se refiere popularmente a este proceso como una fermentación. Este proceso oxidativo es el que le proporciona a la planta el sabor y el color 'rojo' característico. Existe igualmente una producción no "fermentada" (es decir no oxidada) que se denomina rooibos verde (pretendiendo hacer una denominación similar con el té verde), esta variedad se comercializa a un precio mayor que la variedad "fermentada" y posee un color amarillento característico. Esta variedad 'no fermentada' posee una gran cantidad de polifenoles antioxidantes. [

Aunque el comienzo del consumo de rooibos se remonta al siglo XVII la popularización de esta planta es bastante reciente.

PROPIEDADES:


El sabor del rooibos es ligeramente dulzón. No contiene azúcar, pero su sabor parece recordarlo y no posee cafeína ni alcaloides semejantes. Así pues pueden tomarla tanto niños como gente nerviosa o con hipertensión. Se emplea en el tratamiento de las alergias ya que actúa como un antihistamínico natural suave y sin llegar a producir somnolencia.
Algunas de las propiedades, probadas y populares de la infusión del rooibos son:

  • Trastornos digestivos e intestinales: es una planta de la que se cree popularmente que posee efectos beneficiosos ante la diarrea, estreñimiento, gastritis, dolores de estómago, vómitos o náuseas.
  • Efectos sobre la dentadura: su contenido en calcio, magnesio y sobre todo flúor  hacen del rooibos una planta ideal para la dentadura.
  • Efecto antioxidante y contra los radicales libres: su aporte de nutrientes antioxidantes como la vitamina C o los flavonoides ayudan a combatir los radicales libres que son los principales responsables del proceso de envejecimiento celular.[
  • Bebida deportiva: el efecto antioxidante junto a su aporte multimineral convierten al rooibos en una bebida deportiva o isotónica que ayuda a reponer las sales eliminadas durante el ejercicio. Colabora, pues, a combatir la acidez que causa en nuestro cuerpo el ejercicio excesivo.
  • Problemas de la piel: la mayoría de los problemas cutáneos como psoriasis, eczemas, picazones, costras, dermatitis del pañal, irritaciones, alergias y urticarias suelen mejorar con su toma. Su carácter antioxidante es el responsable.
  • Efecto mineralizante: aporta algunos minerales como potasio, calcio, hierro, magnesio y zinc. Al tener pocos taninos—los cuales pueden dificultar la metabolización del hierro y las proteínas- el rooibos favorece a la nutrición general del organismo y a la salud.
  • Alivio de espasmos y cólicos infantiles: posee propiedades antiespasmódicas. Se ha demostrado su utilidad para aliviar los habituales cólicos infantiles. La variada composición en minerales supone un complemento ideal a la dieta infantil.

 

PREPARACIÓN:

Poner a calentar el agua a 90ºC. Retirar del fuego y añadir una cucharita de postre de rooibos. Dejar infusionar unos 5 minutos. Al contrario de lo que ocurre con el té, el rooibos no amarga si se deja reposar mucho tiempo.